
El hilo se calienta en exceso y como consecuencia de eso el caucho se separa con facilidad.
Al suceder esto el agua y los lodos procedentes del corte van erosionando y corroen el acero interior y se producen las roturas.
En la foto de la derecha una ampliación de la perla en donde se puede apreciar el estado del diamante.
No en todos los casos el problema es del hilo ya que en algunos de los mismos el problema se debe a la maquina, problemas de configuración o defectos del tiro.
Hay que analizar de donde es el problema antes de aplicar modificaciones en los parámetros de la misma como velocidad periferica u amperios.
